viernes, 7 de mayo de 2010

Trabajo Práctico Unidad 3 (Elster, Lichbach y C.Jenkins) y Texto de apoyo teórico

ALGUNOS ELEMENTOS TEORICOS PARA ENTENDER EL ENFOQUE DE LA ELECCION RACIONAL EN LA ACCIÓN COLECTIVA

Los desarrollos más difundidos de la teoría sociológica en los ’90 pasan por lo que se ha denominado "individualismo metodológico". Contrariamente a lo que pueda pensarse estos enfoques han arraigado incluso en importantes autores neomarxistas como A. Przeworsky, E. Olin Wright y otros. Según este enfoque los conceptos "colectivos" pueden y deben ser reconstruidos en términos de elecciones adoptadas por sujetos diestros que evaluan alternativas y se atienen a algunas reglas de decisión. En estos enfoques se les reconoce a los sujetos "competencia estratégica", es decir, capacidad para orientarse de manera conveniente ante el comportamiento de los otros. En este sentido, el individualismo metodológico reconoce una matriz dentro de la economía neoclásica pero fundamentalmente dentro de la llamada "teoría de los juegos" que intenta predecir las estrategias más probables de un actor dada una situación y un comportamiento de otros actores.Así, por ej., Przeworsky analiza la racionalidad estratégica de la opción obrera por la socialdemocracia europea dadas las relaciones de poder y comportamientos de la burguesía. Un ejemplo de este mismo autor es el de la huelga obrera: es un hecho sin dudas colectivo pero no puede obviarse que a cada obrero en particular, a cada obrero en sí mismo, le conviene no hacer huelga y que los demás sí la hagan: de esta manera cobra el aumento si se consigue (los aumentos son "bienes públicos" que no discriminan entre quienes hicieron huelga y quienes no) y si no se consigue no corre los riesgos de la lucha (despidos, descuentos, etc. que sí son "privados" y no públicos). Por tanto, toda acción colectiva debe estar preparada para resolver este dilema y contrarrestar la propensión individual a la pasividad (teorema de Olson).En el conocido libro de Elster "Tuercas y Tornillos. Una introducción a los conceptos básicos de las ciencias sociales", Gedisa, Barcelona, 1993, se plantea el comportamiento social como una forma de arbitrar entre Deseos y Oportunidades: el sujeto evalúa la situación de acuerdo a sus deseos y eventualmente aprovecha las oportunidades que encuentra para realizarlos. Si no encuentra oportunidades busca reducir la frustración reduciendo sus apetencias o cambiando las preferencias.Pero es claro que deseos/oportunidades no son independientes sino interdependientes: los deseos pueden generar o inhibir oportunidades ausentes o disponibles, y las oportunidades generar deseos o inhibirlos. "Donde la naturaleza es demasiado pródiga no hay necesidad y donde es escasa no hay oportunidad"En el largo plazo, cuentan las oportunidades ya que ellas son producto y modelan los deseos. El deseo de aumentar las oportunidades no es obvio ni universal, y la autolimitación de oportunidades también es una conducta equilibradora que intenta evitar la frustración.Cuando las acciones entre dos sujetos están recíprocamente referidas, es decir, cuando uno intenta ajustar su acción a la acción del otro, la estrategia dominante o "mejor respuesta" a todos los movimientos del oponente, lleva al llamado dilema del prisionero en el que ambos esperan que el otro no coopere pues saben que para ambos la tentación de aprovechar el beneficio sin costo de la cooperación unilateral es más grande que el beneficio de una cooperación mancomunada. Ambos esperan aprovechar la cooperación unilateral del otro, o esperan que el otro coopere para no cooperar y alcanzar algún beneficio sin costos. Se produce así un resultado colectivamente desastroso pero el más racional desde el punto de vista individual al mismo tiempo. El riesgo de cooperar ante la incertidumbre del otro hace irracional la cooperación, mucho más cuando se sabe con certeza la racionalidad del otro que hace el mismo cálculo. El carácter paradójico de la acción cooperativa y sus racionalidades imposibles se multiplican: Elster dice que la pasión sirve mal a la pasión. La mejor manera de apartarse de la racionalidad es ser racional. Los esclavos sirven mejor si son algo autónomos, etc. Elster también encuentra que los sujetos pueden encontrar racionalidad en los perjuicios o a través de gratificaciones sustitutivas: la imposibilidad de pruebas que fundamenten decisiones tiende a eludirse reemplazándola por creencias míticas que me permiten seguir resistiendo a que las cosas no son como deseo (principio del placer o gratificación inmediata): cuando las pruebas van en contra, sigo buscando hasta que me den a favor. Así mis creencias pueden perjudicarme aunque me gratifiquen. Las creencias no son irracionales si producen placer, autoestima, etc. y no se puede decidir creer o como creer.Otra paradoja importante es la de la espontaneidad: si cedo a la espontaneidad disminuiré las oportunidades futuras de comportarme así. La valorización de lo espontáneo requiere preocupaciones no espontáneas. En realidad, estas paradojas ya habían sido establecidas por Platón y magistralmente formuladas por Hegel: "el hombre está condenado a ser libre haciéndose esclavo de la ley". Todo ello da lugar a una profunda necesidad de reflexionar sobre el concepto hoy muy en boga de "autonomía".El supuesto teórico fuerte y discutible por cierto es la Tesis de la inexistencia de la voluntad popular: el individuo puede saber qué quiere y la sociedad no. En el individuo entre la decisión y la ejecución no hay interferencia alguna salvo problemas neuromotores, etc. , la sociedad solo lo resuelve en la interacción entre individuos.Las paradojas de la acción colectiva están en la imagen de la bandera colectiva en la marcha del texto: los participantes no pueden gozarla más que destruyéndola.El Problema de la acción colectiva (AC) : es mejor que lo hagan muchos que que no lo haga nadie, pero es mejor para cada uno no hacerlo. Cooperar es actuar en contra del interés propio de manera que beneficie a muchos solamente si todos actúan de ese modo. Esta es la base de la perversa tendencia de la racionalidad individual a generar desastre colectivo. Si todos actúan mi contribución es innecesaria y la tendencia a capitalizar el esfuerzo de los demás, grande. Si nadie actúa, desde ya que no actúo.La curva de beneficios lineal basada en que cada contribución de cada cooperador añadido es igual en el tiempo, tiene pendientes paralelas ascendentes iguales y por tanto, nunca se tocan y siempre es conveniente esperar el esfuerzo de los demás.Sin embargo, puede haber contribuciones no lineales: los primeros y los últimos generalmente no tienen importancia, también puede que sean perjudiciales (represión a circunstantes) o que el exceso de cooperación más allá de un punto se convierte en caos perjudicial.En las soluciones al problema de la AC se impone el reforzamiento de soluciones (interés propio, normas, altruismo, etc.): la esperanza confirmada de reciprocidad, coopera en la primer ronda, coopera en la segunda solo si el resto cooperó en la primera, etc.Según Elster se pueden tipificar 3 figuras calculadoras frente a la acción colectiva: -los kantianos que obran de acuerdo a la máxima de lo mejor universal y por tanto no consideran ni los perjuicios que sufren ellos mismos ni los costos que puedan ocasionar a los demás; - los utilitarios que esperarán que los kantianos comiencen y que la cantidad de seguidores signifique que con su propia cooperación el umbral de beneficios para los cooperadores superara sus costos; - los que siguen la norma de justicia que esperarán que la cantidad de cooperantes posibilite un beneficio medio favorable aunque no todavía para los cooperantes.El utilitario participa cuando el beneficio esperado con su participación se vuelve positivo. El justiciero lo hace cuando el beneficio general se vuelve positivo. De acuerdo a las trayectorias esperadas de beneficios propios y colectivos, los kantianos pueden ser detonantes catalizadores de los justicieros y los utilitarios, y estos son multiplicadores de los kantianos. La "reacción en cadena" puede llegar a la cooperación universal aunque no sea conveniente. El texto de M. Lichbach busca encontrar dentro mismo de los supuestos del individualismo metodológico no la explicación de la pasividad, sino las formas de resolver o superar la parálisis a la que se someten los individuos merced el dilema del rebelde. Así encuentra que existen tanto soluciones de incentivos directos o indirectos, reducción de costos, etc. (soluciones de mercado) pero también soluciones de tipo contractual (basadas en el dilema de seguridad) o soluciones no maximizadoras basadas en identidades, creencias o convicciones (soluciones comunitaristas) o simplemente en obediencia y jerarquía (soluciones jerárquicas).

TRABAJO PRACTICO UNIDAD 3 Sobre textos de Elster, Lichbach, y Craig Jenkins

1) Cómo se comporta Ud. Ante una acción colectiva: como un kantiano, como un utilitario o como un liberal democrático justiciero.

2) Busque dos ejemplos de formas de solución predominantes de control de los free riders (colados, oportunistas) o soluciones del dilema del rebelde por parte de organizaciones sociales: 1) en su experiencia propia de participación en movimientos u organizaciones colectivas, 2) en las revoluciones vistas en clase.

3) Sobre el texto de Craig Jenkins (tome uno de 4)

A) En los procesos de movilización social en la Argentina ¿Quiénes podrían encajar con la figura de “empresario” social o político respecto de los movimientos sociales?.

B) Tome un movimientos social cualquiera (desde piqueteros hasta HIJOS) y analice todos los tipos de recursos tangibles / no tangibles, etc. movilizados y su importancia. ¿es igual o no a los casos mencionados por Jenkins en EEUU?

C) Mencione algunos factores políticos importantes que han favorecido la aparición de Mov. Sociales en los últimos años en nuestro país ¿Cuáles serían las oportunidades políticas que han aprovechado?.

D) Desde el punto de vista de la movilización de recursos elija algún proceso revolucionario de los vistos en clase y conteste ¿Qué recursos fueron movilizados durante ese proceso revolucionario?

17 comentarios:

  1. Entrego una de las preguntas, ya que los otros dos textos NO están disponibles en fotocopiadora.

    Marina M. Moretti

    Sobre el texto de Craig Jenkins


    A) En la teoría de la “movilización de recursos” desarrollada por Craig Jenkins, dada su preocupación por una aproximación multifactorial al porqué los individuos se aglutinan en organizaciones sociales, se resalta la gestión de los recursos (como “movilización” de los mismos) y la propia “organización” para alcanzar los objetivos propuestos. El autor no desconoce la existencia de cierta insatisfacción individual (“agravios”), más bien la toma como un presupuesto, pero se centra en cómo los movimientos sociales se dan una organización capaz de movilizar y reunir estas insatisfacciones.
    Admitidas la existencia de conflictos y la puja de intereses en las sociedades contemporáneas se subraya que siendo éstos permanentes no pueden explicar la formación de movimientos. La explicación debemos más bien buscarla en los recursos con que cuentan los grupos, la organización y las oportunidades para la acción colectiva. La movilización implica organizaciones formales de relativa gran escala y con propósitos definidos.
    La explicación encuentra así su asidero en la gestión y en lo organizacional. De este tronco explicativo surge la figura del “empresario social o político”. Esta figura está representada por un sujeto individual o grupal que toma la iniciativa en la organización del movimiento y que juega un factor de primer orden en “la accesibilidad de los recursos, especialmente de cuadros y de facilidades de organización (pág. 10)”.
    El mismo término “empresario” tal vez empañe el lugar al que quiere llegar el autor. Desconozco la palabra en el idioma en que fue escrito y quizá no sea una buena traducción, refiriéndose más bien a “emprendedores”. Lo cierto es que, más allá de la traducción, el concepto de “empresario social o político” parece adecuarse o adaptarse a las sociedades de mercado y a sujetos consumistas que la componen, sin la suficiente visión dinámica capaz de entrever otros actores o incluso aspiraciones, intereses y acciones que desafían y politizan cambios sociales.
    No obstante, en algunas características descriptas podemos encontrar su aplicabilidad a algunos procesos de movilización social en Argentina. Algunas de estas características las encontramos en párrafos como: “Los empresarios políticos surgen a menudo a partir del desarrollo de acciones en el seno de movimientos previamente existentes (pág. 12)”, o también “los empresarios políticos se habían dispersado después de haber sido cuadros en los movimientos estudiantil y de derechos civiles (pág. 11)”, o cuando especifica el tipo de grupos en los que éstos encuentran lugar: “se centraban también en torno a grupos desfavorecidos, con pocos recursos, experiencia política mínima y escasa organización previa, otorgando a los organizadores externos una importancia crítica en la formación del movimiento (pág. 11)”.

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  2. Como ejemplo que encaje en este concepto habría que señalar al movimiento de desocupados que tuvo su origen en la década de los 90 en la Argentina.
    Una de las primeras manifestaciones de desocupados ocurrió en Cutral Có, al promediar los años 90. En ella algunos de los “empresarios políticos” provenían de experiencias obreras y sindicales previas, pero también de organizaciones políticas de izquierda (por ejemplo, el caso de Christiansen de la UOCRA- Neuquén). La fuerte desocupación permitió que experiencias laborales y sindicales previas se entremezclaran con un conjunto social más basto sin experiencia laboral formal. Este ejemplo lo podemos encontrar en muchos otros casos en Salta, Jujuy y Neuquén, o la presencia de cuadros o militantes estudiantiles que emprenden una experiencia en este mismo sector en sectores de la zona sur del Gran Buenos Aires. O experiencias previas militantes políticas y religiosas en otros distritos. Como ejemplos de experiencias militantes anteriores: Castells (su paso por el MAS), Alderete (que sigue militando en la CCC), Luís D´Elia (que viene de la militancia social cristiana).
    Estamos mencionando a algunos de los casos más conocidos, aunque la irradiación sabemos que fue mayor y con actores que colaboraron en formas diferentes. En todos estos casos podemos señalar que:
    1) El surgimiento de los “empresarios políticos” en acciones de movimientos sociales preexistentes.
    2) Su dispersión después de haber tenido una trayectoria o rol. Puede ser una dispersión producto de la decepción, la desarticulación o los golpes a sus organizaciones preexistentes, o una dispersión evaluada políticamente por sus organizaciones de pertenencia.
    3) Logran anclaje en grupos desfavorecidos, con pocos recursos y poca experiencia, como es el caso del fenómeno de la desocupación.
    La experiencia previa pudo facilitar la consecución de ciertos recursos: la difusión del reclamo, la minimización del riesgo estimulando la decisión individual a participar y buscando formas organizativas que dieran cuenta de esta nueva realidad, y una amplia gama de recursos tangibles e intangibles.

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  3. Gabriela Maité Ros

    1. De acuerdo a las tres figuras calculadoras que tipifica Elster sobre la acción colectiva, creo comportarme como “utilitaria” ante una acción colectiva concreta. Es decir, me identifico con aquéllos que se unen a una causa ya iniciada, donde aún no se ha logrado el objetivo y donde considero que mi participación puede colaborar a la concreción de ese fin. Según mi experiencia respecto de acciones colectivas, si bien no he iniciado una acción de este tipo al estilo de los “kantianos”, quienes abren una causa cada vez que se enfrentan con una situación de injusticia social o bien buscan una acción colectiva más amplia que abarque el bienestar de toda la humanidad, no me considero “justiciera”, en el sentido de adherir a una acción cuando ya se ha logrado el objetivo.
    En cambio, sí he adherido a causas cuyos beneficios aún no habían sido obtenidos -y algunas continúan sin ellos- y que, con la participación de más miembros, seguramente había más posibilidad de lograrlos, tales como marchas universitarias en contra de la Ley de Educación Superior o a favor de más presupuesto y autonomía universitaria, justicia en torno a la causa de Julio López, entre otras.

    2. Los free riders u oportunistas son aquéllos que no participan de una acción colectiva si no reciben “incentivos selectivos” (beneficio particular y para sí mismo). En mi experiencia personal, he participado en los movimientos que se formaron a partir de las inundaciones en la ciudad de Santa Fe en el 2003. Allí había personas que sólo se acercaban a los centros de evacuados a retirar objetos materiales (ropa, comida, etcétera), sin colaborar en ninguna de las actividades que se requerían (higiene, cocina, etcétera). Sin embargo, y tal como lo indica Jenkins, una de las soluciones a este tipo de problema fue la concientización gradual a todas las personas que se acercaban sobre la importancia de su colaboración. De este modo, aumentando la solidaridad de grupo y otorgándole a esta causa una índole moral, se logró que la mayoría de los miembros colaboren con esa acción colectiva suscitada por aquella catástrofe.
    Además, he participado de otras experiencias, tales como las marchas de docentes de la provincia de Entre Ríos por aumento de salario, en donde se generaba otro problema llamado por Lichbach “el dilema del rebelde”. Esto se produce cuando una persona encuentra más costos que beneficios en la posibilidad de participar de una acción colectiva. Es por ello que, al principio, no había demasiados alumnos y padres en la marcha de los docentes. Sin embargo, a medida que los días de paro aumentaban, ellos comenzaban a participar dado el “incremento de riesgo”. Es decir, que los riesgos de no participar (continuar sin días de clases y perder el año escolar) era más costoso que los riesgos de participar (asistir a las marchas). Asimismo esto fue generando un “incremento de la posibilidad de victoria”, dado que padres y alumnos fueron tomando conciencia de que, cuantas más personas había en las marchas, mayores eran las posibilidades de conseguir el beneficio perseguido.

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  4. 3. a) De acuerdo a lo postulado por Jenkins, la teoría empresarial considera que el elemento principal de la formación de movimientos sociales es la movilización de sus recursos (cuadros, facilidades de organización, etcétera). Allí el “agravio”, o causa que genera la movilización, puede ser un “a priori estructural” o un producto de los “esfuerzos movilizadores desarrollados por empresarios políticos del movimiento.” En general, según el autor, se trata de movimientos que persiguen un objetivo amplio ligado a la comunidad en general. Y ésta no aparentaba tener iniciativa de movilizarse si no fuese por la acción de tales empresarios políticos.

    Como ejemplo en la historia reciente de Argentina, se me ocurre señalar el caso de De Angeli (dirigente de la Federación Agraria Argentina de Entre Ríos) como empresario político de los cortes de Gualeguaychú, uno de los más difundidos y controvertidos durante el conflicto agrario en el año 2008. Además, se puede señalar a otros dirigentes de asociaciones ligadas al campo durante las marchas organizadas en Capital Federal y en otras ciudades del país en torno a esta misma causa (recordemos el acto “pro-agro” llevado a cabo en Palermo con Buzzi, Biolcatti, De Angeli, etcétera -todos dirigentes de organizaciones agrarias- durante aquel conflicto).

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  5. Camila Rocco

    1- Comportamiento ante una acción colectiva:
    Siguiendo los tres tipos de comportamientos planteados por Elster, ante una acción colectiva, mi manera de actuar seria la de los utilitarios, ya que considero creo al ver que mi participación generaría buenos resultados, en el sentido de los objetivos de la movilización, me sumaria a la misma con dicho fin. De esta manera, los beneficios serán mayores que los costes.
    Hasta ahora en mi experiencia en la acción colectiva, no me comporte de acuerdo a la figura kantiana, es decir originando una acción colectiva, sin tener en cuenta los costes que la misma me implicaría, como así tampoco al resto. Siguiendo un principio universal.
    En cuanto al comportamiento de tipo justiciero me parece que el mismo plantea una situación de no compromiso con la acción colectiva, ya que quien se suma a ella solo lo hace cuando el beneficio general se hace positivo.

    2- Ejemplos de soluciones al dilema del rebelde por organizaciones sociales
    Lichbach, llama dilema del rebelde a la situación en la cual una persona percibe del hecho de participar en una acción colectiva mayores costes que beneficios.
    Como soluciones a éste problema Lichbach, postula el hecho de que los costes disminuyan o que los mismos sean insignificantes.
    Como así también el hecho de que se aumenten las probabilidades de la victoria, entendiéndola como producto de la acción colectiva para la adquisición de un bien publico.
    Si la participación individual es entendida por cada actor social, potencial disidente como la fuente para la obtención del bien publico que desean. Es decir, que su participación individual en el disenso colectivo llevara a la obtención de dicho bien publico. Por lo cual, se entenderá a este hecho como un incremento de la probabilidad de cambio.
    Si los riesgos de no actuar se consideran mayores que los de participar de la acción colectiva se puede decir que los individuos considerarían el hecho de movilizarse, dando una salida al problema del dilema del rebelde. Un ejemplo de ésto en mi experiencia personal puede ser las sucesivas movilizaciones estudiantiles, considerando que la no movilización de cada uno de los estudiantes produce un mayor incremento del riesgo.

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  6. Camila Rocco

    3- Jenkins
    B- Madres de Plaza de Mayo. Recursos:
    El principal recurso utilizado por Madres de Plaza de Mayo, es el de tipo intangible, es decir, los recursos humanos de dicho movimiento, ya que el mismo se inicio con un grupo pequeño de mujeres que ante al desaparición de sus hijos desafió al poder y se levantó como testigo y denuncia pública, en pleno Golpe de Estado.
    Este grupo de Madres superó el terror, ya que a medida que sus hijos eran secuestrados y "desaparecidos" las Madres acudían a golpear todas las puertas que pudieran dar alguna noticia sobre los desaparecidos, si más que la desesperación ante la desaparición de un hijo. En un principio se preguntaban: “¿a vos te pasa lo mismo que a mí?”, sin importar ni la ideología, ni la religión, ni la condición social de cada una. Solo marchaban unidas en el desgarro por el dolor del hijo ausente, enloquecidas porque les habían arrebatado lo más entrañable.
    En cuanto a los recursos tangibles, se puede decir que este movimiento en sus orígenes no contó con estos, ya que ni tuvo dinero, ni medios de comunicación para que su voz sea oída, justamente por encontrarse bajo una dictadura militar.
    Pero se puede decir que con la vuelta a la Democracia, y durante los años siguientes fueron obteniendo cada vez mas recursos tangibles, hasta haber logrado con el Oficialismo un espacio considerable en los medios de comunicación, un lugar en la agenda política, apoyo económico. De ésta manera el movimiento tuvo apoyo externo, desde el Gobierno.
    Jenkins plantea en relación a los movimientos sociales de EEUU, durante la década del
    ´ 70: los movimientos estudiantiles y en contra de la guerra. Los cuales se valían en buena medida de la cooptación de medios de comunicación, y que por otro lado fueron iniciados por empresarios y empresas políticas que dependían fuertemente de recursos institucionales.
    Por lo que se puede decir que, el caso de Madres de Plaza de Mayo no es igual a lo sucedido en EEUU, ya que allí se movilizaron fuertemente recursos institucionales.

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  7. ADRIANA DE SIMONE
    TP 3
    1-
    En líneas generales suelo tener una postura utilitaria, espero que otros tengan una respuesta activa al conflicto y luego me sumo con mi participación, sosteniendo luego que el beneficio colectivo alcanzado también es gracias en parte a mi accionar.
    Algunas veces he tomado la postura kantiana al no considerar los perjuicios que podía causar mi manera de obrar, como ejemplo de ello puedo citar el haberme adherido a una huelga no avalada por el sindicato; pero estaba convencida de la decisión y no tomé en cuenta cuantos compañeros se plegaban a la medida de fuerza como consecuencia de un reclamo salarial.
    2-
    Una de las soluciones contractualistas al dilema del rebelde es el autogobierno. Los disidentes pueden dictar sus propias reglas. Un ejemplo de esto me parecen las fábricas tomadas que se autogestionan. Cuando la empresa se encuentra sin dueño/patrón se vive una situación anárquica donde hay disputas entre los empleados y se decide redefinir los roles y las reglas.
    La reorganización es una solución jerárquica y como ejemplo de asociación exclusivista creo que puede citarse los cuadros superiores de organizaciones guerrilleras argentinas.
    3-
    Un movimiento social que en los últimos tiempos ha tenido mucha repercusión es el integrado por los homosexuales. Creo que las posibilidades de debate, se deben a la presencia de un gobierno con “políticas progresistas” (si quieren en clase amplío este concepto), al debilitamiento de una institución arcaica como la Iglesia católica que en el último tiempo no hace mas que dar muestras de los gravísimos errores que comete, y básicamente que al dejar de ser un tabú la homosexualidad, cada vez son mas las personas que manifiestan como tales, número muy considerable a la hora de contarlos como futuros votantes o consumidores

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  8. 1. Supongo que en general soy una utilitaria. Me sumo solo si creo que se va a poder lograr algo, si creo que mi aporte ni suma ni resta, de lo contrario me abstengo. Creo que solo con las marchas del 24 de marzo no dudo ni me pregunto nada y simplemente participo.

    2. En mi experiencia personal observo que las agrupaciones de la universidad para resolver el dilema del rebelde emplean dos soluciones propias de la perspectiva de mercado: plantear los costes más bajos, por ejemplo, al solicitar firmas lo plantean como algo que no cuesta nada hacer y que puede tener un gran impacto, lo mismo con la asistencia a las asambleas, y por otro lado el incremento de la posibilidad de victoria, si todos los estudiantes nos unimos en una lucha común lograremos el objetivo planteado, que nos favorecerá a todos, como por ejemplo: lograr un edificio único.
    Como ejemplo en las revoluciones se me ocurren por ejemplo en la revolución rusa, luego de la toma de poder Lenin proclamo “la tierra a los campesinos”, y yo veo esta estrategia como dentro del enfoque del contrato, particularmente como un acuerdo de intercambio mutuo, como una forma de lograr el apoyo del campesinado. Y otro ejemplo, también dentro de la forma de contrato, particularmente como autogobierno, veo la organización de la guerrilla cubana en la cierra maestra (espero no estar muy influenciada por la película de Soderbergh sobre el Che Guevara).


    3. C. Los tres factores políticos más importantes que favorecen la aparición de movimientos sociales en el país, a mi entender son:
    1. la desarticulación del estado durante la era menemista.
    2. la crisis de representación política que vivimos.
    3. El aumento de la corrupción del sistema político

    Entre sí estos factores están relacionados.
    El desmembramiento y reducción de las áreas de intervención del estado (salud, servicios, educación), todo esto ejecutado principalmente mediante la privatización masiva, generó que muchas necesidades de los ciudadanos quedaran insuficientemente insatisfechas, cuando no olvidadas completamente. Además, el impacto que esto tiene en el lazo social, como lo trabaja Castel en “la metamorfosis de la cuestión social”. Por ejemplo: la aparición de las AFJP, implica que cada uno destina los aportes jubilatorios a una cuenta personalizada y ya no más a un fondo común, que se utiliza para pagar a los ya jubilados, y que así funciona intergeneracionalmente.
    La crisis de representación política, manifiesta en el desinteres de la gente por la política partidaria, en partidos que se crean y dejan de existir tras una breve existencia, en misteriosas y contradictorias alianzas, en figuras políticas que “tranzan” con quienes tiene el poder, en el descreimiento de la lucha partidaria como una solución. Todo esto retroalimentado por la corrupción del sistema, producen aun más el descreimiento por parte de la población de la lucha política como medio de obtener mejoras.
    A mi entender, este vacío de representación y esta falta de solidaridad entre lo ciudadanos es “aprovechada” por los movimientos sociales, para convocarlos y unirlos por un objetivo común. Creo, como lo plantea el autor, que para resolver el problema del polizón es muy eficaz ofrecer incentivos colectivos. Apelar a la solidaridad y al compromiso con una causa moral, me parece muy positivo, pero no siempre eficaz en una sociedad tan dividida e individualista como la nuestra.

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  9. 1)En cuanto a la pregunta de cómo actuaría frente a una acción colectiva, creo que siempre pienso en los fines de mi participación en la misma y en lo que ella implica en tanto reclamo legitimo, que no cesa en el fin inmediato del reclamo específico, sino que existen en el colectivo, pretensiones últimas de transformaciones sociales profundas. Es por ello que no me identifico con una postura “kantiana”, en tanto considero que busco siempre reflexionar sobre los costos que tendrá mi participación en dicha acción colectiva así como también lo que implica en el resto de los participantes. Una participación “justiciera” es en la que definitivamente no participaría ya que probablemente, que en algunas ocasiones uno incurra en un comportamiento del tipo “kantiano”, por no haber podido medir ciertas consecuencias, sin embargo, no estaría dentro de mis inquietudes políticas sumarme a un movimiento que ya ha logrado sus objetivos. Considero que la participación en este último modo es acotada, al igual que el compromiso que puede llegar a adquirir quien se suma en dichas circunstancias, así como también la posibilidad real de acción colectiva.
    Mi participación la identificaría entonces quizás, con la visión “utilitaria” ya que las posibilidades de construcción y participación son mayores allí donde la pelea por un objetivo aún persiste y uno se comprende como una suma en la capacidad de lucha de ese movimiento.

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  10. 2) En cuanto a la solución de los “colados u oportunistas” presentes en las organizaciones sociales, entiendo aquí que es importante comprender la participación de quienes las integran como un proceso, una experiencia política en las que algunos pocos ingresan partiendo ya con intereses de tipo colectivos y, otros tantos comienzan en la persecución de intereses personales. Es probable que en el transcurso de su pasaje por ese espacio aquella situación se revierta o que, por el contrario, se retiren una vez conseguido aquel beneficio particular sin nunca haber perseguido intereses colectivos.
    Entiendo así que estas situaciones son propias de toda organización social. En mi experiencia particular, pienso en un ejemplo determinado: milito en un Bachillerato Popular en el barrio Las Tunas en Pacheco. Por cuestiones de fuerza mayor el año pasado (junio 2009), nos quedamos sin el espacio que utilizábamos para desarrollar nuestras clases por lo que, después de varia asambleas y propuestas de los estudiantes, se decide tomar un terreno en las inmediaciones del barrio. El terreno estaba cedido a una consejala tigrense por lo que la toma no fue sencilla y requirió que nos organizáramos de forma tal de asegurar un acampe en el lugar y en paralelo el desarrollo de las cuestiones legales que nos aparecen ante un eventual desalojo. En estas circunstancias que surgió entre los estudiantes aquella discusión, entorno sobretodo, a aquellos que no participaban de ninguna de estas instancias y que sin embargo, querrían para lo que seguía del año, tener un lugar donde desarrollar sus clases y obtener así sus títulos.
    Siguiendo a Jenkins creo que la solución que intentó darse a dicho problema fue la concientización gradual de las personas. Es decir, los estudiantes que participaban activamente se ocuparon de discutir con sus compañeros la importancia de la participación de todos en la persecución de dicho objetivo. Teniendo en cuenta que dicha decisión había sido resultado de una asamblea, en la que la mayoría de ellos participo y con el principal argumento de que la escuela sería para todos y para el barrio en general, teniendo la posibilidad de obtener un espacio donde sus familias puedan luego estudiar. Así, como decía anteriormente, muchos de los que no asistían comenzaron a hacerlo pero algunos, no volvieron hasta que el edificio estuvo avanzado.

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  11. 3 a) En cuanto a la figura del “empresario” social o político en la argentina como aquel sujeto externo que tiene una importancia critica en la formación de movimientos sociales sobre todo ante grupos desfavorecidos o con pocos recursos, que cuenta con la posibilidad de actuar con más éxito cuando tiene capacidad de redefinir los principales conflictos y convertirlos en nuevos términos, propongo pensar en la figura de Milagro Sala. Entiendo que se la puede comprenderla como “empresario” político y social en tanto que, formada como cuadro político de ATE, motoriza las principales reivindicaciones de ciertos colectivos (en principio, jujeños) que se encontraban en una situación de escasez de recursos y políticamente desfavorecidos, con el objetivo de movilizarlos y convertirlos en agentes políticos. De allí que es fundamental en su formación, la movilización de recursos en la persecución de fines y metas propuestos por la organización, así como también, la formación de cuadros políticos que cuenten con la capacidad de continuar dicha lucha.

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  12. 1) Sería difícil categorizar mi participación en los diferentes movimientos a los que he asistido. De acuerdo a lo estipulado por la bibliografía, la importancia del contexto puede llegar a modificar los objetivos que se intentan alcanzar. Por otro lado, los medios para conseguir un fin también varían considerablemente, por lo que un comportamiento específico, entre los tres propuestos, deja afuera la posibilidad de comprender realmente los motivos para la participación. A veces es muy frecuente que evalúe varios factores al momento de asistir a una movilización y no puedo encasillarlos en una manera de comportamiento concreta. Los ejemplos más explícitos que se me ocurren para cada una de las categorías son: como acción colectiva kantiana, se me ocurren las participaciones en las marchas hacia la Embajada de Estados Unidos en 2003 contra la guerra en Irak. Recuerdo que en aquel momento, mi incentivo para participar en esas marchas, que poseían banderas de ciertos grupos (estudiantiles, sociales, trabajadores, etc.), fue de carácter desinteresado, donde no había una inclinación a pensar si sería provechoso o no, incluso sabiendo que se estaba accionando a favor de una realidad que me era ajena y que la lucha en esas marchas se correspondía con el cambio de una actitud bélica que no me condicionaba y mucho menos determinaba mi accionar. Se me ocurre pensar que como utilitaria, accedo a participar en ciertas movilizaciones estudiantiles siempre y cuando considere que los beneficios que se pueden alcanzar corresponden a la totalidad de los estudiantes y que no se acotan a objetivos ideológicos o materiales. Es necesario balancear muchas variables para categorizar acertadamente un comportamiento u otro.

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  13. 2) Con respecto a las posibles soluciones al problema del free-rider en las movilizaciones sociales en las cuales he participado (por no ejemplificar las circunstancias electorales donde también existen los polizones), podría citar a las dos soluciones que surgen desde la comunidad, a saber: el conocimiento común y los valores comunes. Este tipo de soluciones apela a que las personas que posiblemente se movilicen, vislumbren en dicho accionar cuestiones que les atañen directamente y que su perspectiva sea muy similar a la propuesta por los movimientos u organizaciones colectivas. Por ejemplo, en las movilizaciones estudiantiles del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales, la comunidad estudiantil debería reflejarse en los objetivos reales que, siempre con bandera ideológica a cuestas, tergiversan los grupos de la Facultad. Para que participe la mayor cantidad de estudiantes en una toma del edificio, se debiera recurrir a las necesidades comunes u objetivas sin empecinarse en cuestiones que sólo ellos, un grupo minoritario y revolucionario, entienden o defienden. Todas las agrupaciones pelean por los mismos estandartes pero todas se pelean entre sí. Las soluciones indicadas mediante el Contrato, como el autogobierno por ejemplo, no debiera encapsularse en una bandera política/ ideológica porque eso ahuyenta las capacidades de reunión y organización: si se pretendieran por los menos neutrales, dentro de esos autogobiernos, las cientos de agrupaciones convergerían más exitosamente en los reclamos. Con respecto a las movilizaciones por fuera de la Facultad, como puede ser una marcha a favor de la educación pública y gratuita, en las que he participado, el sentido de comunidad también favorece la movilización. Recuerdo cuando participé en la marcha contra el nombramiento de Abel Posse en el Ministerio de Educación de la CABA por parte de Macri, que la gente que se encontraba allí (sobre todo los maestros) tomó conciencia del peligro de su designación y el flamante ministro con doce días de asumido el cargo, tuvo que renunciar. Los problemas del free-rider deben evitarse con una estrategia adecuada para cada caso. Inútil sería prever que no existieran, pero sí es posible conjeturar que en base a un contexto determinado, la disposición, la organización y la ejecución de las medidas deben evocarse, comprenderse y reivindicarse en un conjunto de medios y metas comunes.

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  14. 3)c) Los nuevos movimientos sociales que nuestro país ha visto nacer, tal como el de los piqueteros y desocupados o de los trabajadores de empresas recuperadas (cooperativas), han alcanzado una gran expansión dados los lazos políticos que han, por un lado reforzado su lucha y por otro han provisto a los mismos de ciertas medidas (parciales en su mayoría) favorables a sus reclamos. Ambos movimientos luego de la década menemista han sabido crear una lucha constante sobre sus derechos en relación al trabajo digno y capacidad de reproducción. Las transiciones de estos grupos enajenados a otra realidad más propicia, se debió a varios factores. Si bien cada uno tiene sus características propias, puede concluirse que la necesidad de autogestionar sus ingresos dejando de lado las cuestiones jerárquicas que imposibilitan o anulan la capacidad colectiva de la discusión y decisión de las medidas a tomar / implementar. Ambos movimientos reivindican los derechos sociales, económicos y políticos y es gracias a esta categorización de reclamos donde entra a jugar la política: “Solucionar es hacer política” dice un apartado en el texto de Lichbach. A medida que estos movimientos avanzaban y el país fue recobrando algo de su perdida estabilidad, el estado tuvo que comenzar avanzando en la búsqueda de posibles soluciones a las carencias de las asociaciones sociales enardecidas. El Estado entones sale a combatir esas situaciones bajo la cooptación, la legislación y la implementación de política comunes que favorezcan la resolución a los reclamos (asignaciones varias contra la desocupación y la pobreza, subsidios y permisos a las cooperativas, articulaciones en las actuaciones de los grupos empresariales, sociales y educativos, etc.). El desaparecido Estado mínimo, debió abrir camino a los posibles arreglos canalizando los recursos disponibles (y buscando otros) para generar nuevas formas jurídicas y sociales. La llegada de estos grupos a los partidos políticos es otra forma de auto-organización y disposición frente a la nueva realidad política y social. La subsistencia de estas nuevas tendencias será reconfigurarse constantemente a fin de alcanzar cierta homogeneidad para la lucha por sus merecidas exigencias.

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  15. 1-Considero que las veces que he participado en una acción colectiva algunas me comporté más como una kantiana (deseando hacer lo que sería mejor si todos lo hicieran) pero al igual que Elster, creo que en la realidad coexisten motivaciones que se combinan y refuerzan unas a otras. En mi caso mi acción estaría además combinada por una motivación utilitaria. Me comporto así porque por un lado si participo es con el objetivo de promover un bien común y por el otro ningún bien común viene solo, así que cuantos más actores se involucren va a haber más posibilidades de conseguirlo y por eso yo también participo. No creo que exista una motivación absoluta, sino una combinación de ellas.

    2-
    En la Revolución rusa: Solución de mercado. Incremento del riesgo: “El rebelde se arriesga hasta el punto de que los riegos que conlleva no actuar superan a los de la revuelta.” porque, como se trata de vida o muerte que vuelvan los jóvenes de la guerra, el beneficio es mayor que cualquier pérdida por participar.
    Solución jerárquica. Imposición de medidas: “Los empresarios pueden diseñar determinados procedimientos de control para revisar a los miembros y localizar a aquellos que eluden sus responsabilidades” porque los free-riders son obligados por veteranos de guerra que estaban a favor del partido único.

    3- Uno de los ejemplos de nuestra historia argentina que podría encajar con un empresario social sería Nito Artaza considerado por Jenkins un recurso más con el que cuenta el movimiento social ya que le facilita la difusión del reclamo, permite minimizar el riesgo y estimular la decisión individual de participar. Fue una figura socialmente reconocida que sirvió a los ahorristas a poner su reclamo dentro de los medios de comunicación.

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  16. TRABAJO PRÁCTICO : UNIDAD 3
    MARIA EUGENIA ALMIRÓN

    1) Considero que ante la posibilidad de una situación de acción colectiva me he comportado de acuerdo con la figura del kantiano “que obran de acuerdo a la máxima de lo mejor universal” sin considerar los costos que la acción ocasionara, o bien como un utilitario esperando que otros inicien la acción y que haya una cantidad suficiente de cooperantes que justifique me cooperación. En los casos en los el número de los potenciales involucrados era chico, como por ejemplo en mi lugar de trabajo donde solamente éramos 4 empleados, me comporte como una kantiana para poder llevar adelante el reclamo. En otros contextos como lo es por ejemplo una marcha de estudiantes, me he comportado como una utilitaria, evaluando los costos que mi participación pudiera tener como por ejemplo el tiempo del que disponía para participar de la marcha o cuestiones de ese tipo, también sabiendo que mi participación no determinaría el éxito o fracaso de la acción.
    2) Hace un tiempo he tomado contacto con el Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI), que se ocupa mediante la organización cooperativa, de construir viviendas propias para cada familia o persona participante como cooperativista. Al interior de cada cooperativa en particular, que se nuclean en este movimiento más amplio, existe una organización que administra la participación de cada cooperativista mediante un sistema de puntajes. La cooperación de cada integrante consiste en el trabajo de lo que se denomina “ayuda mutua”, esto es la participación en la obra de construcción de las viviendas en concreto, donde cada integrante tiene asignada una función que debe cumplir semanalmente por una cantidades de horas prescriptas también; además de esto se debe participar de las asambleas donde se discuten los temas que atañen a la cooperativa y que permitirá llevar adelante el objetivo. En estas asambleas se evalúan la participación de cada cooperativista, los mismos compañeros se asignan entre ellos un puntaje por su desempeño y participación, que luego de terminada la construcción les dará algún beneficio en la elección de la parcela que será su futura vivienda. Esta es una solución posible para evitar los free riders u oportunistas que participan de una acción colectiva si reciben incentivos selectivos. Asimismo se incrementa la “posibilidad de victoria” ya que se necesita del buen desempeño de todas las funciones para garantizar el cumplimiento del objetivo buscado.
    3) C- A partir del golpe de estado del año 1976 se produjeron modificaciones estructurales en la sociedad argentina que se profundizarían en la década de los noventa con el gobierno menemista. Las medidas adoptadas para desarticular el rol del Estado como privatizaciones, flexibilización de los contratos de trabajo, entre otras, produjeron consecuencias inéditas en la historia argentina: gran cantidad de quiebras de pequeñas y medianas empresas, aumento del desempleo llegando a niveles inimaginables, aumento del empleo informal, deterioro de la economía, endeudamiento creciente. En este contexto surgieron diferentes movimientos que canalizaron los reclamos, como por ejemplo piquetero o movimientos de desocupados. Estas nuevas organizaciones representaron a los nuevos actores sociales surgidos del contexto crítico de la década, que se encontraban incapacitados de llevar adelante sus reclamos por las estructuras tradicionales como sindicatos.

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  17. TRABAJO PRÁCTICO : UNIDAD 3
    MARIA EUGENIA ALMIRÓN
    1- Considero que ante la posibilidad de una situación de acción colectiva me he comportado de acuerdo con la figura del kantiano “que obran de acuerdo a la máxima de lo mejor universal” sin considerar los costos que la acción ocasionara, o bien como un utilitario esperando que otros inicien la acción y que haya una cantidad suficiente de cooperantes que justifique me cooperación. En los casos en los el número de los potenciales involucrados era chico, como por ejemplo en mi lugar de trabajo donde solamente éramos 4 empleados, me comporte como una kantiana para poder llevar adelante el reclamo. En otros contextos como lo es por ejemplo una marcha de estudiantes, me he comportado como una utilitaria, evaluando los costos que mi participación pudiera tener como por ejemplo el tiempo del que disponía para participar de la marcha o cuestiones de ese tipo, también sabiendo que mi participación no determinaría el éxito o fracaso de la acción.
    2- Hace un tiempo he tomado contacto con el Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI), que se ocupa mediante la organización cooperativa, de construir viviendas propias para cada familia o persona participante como cooperativista. Al interior de cada cooperativa en particular, que se nuclean en este movimiento más amplio, existe una organización que administra la participación de cada cooperativista mediante un sistema de puntajes. La cooperación de cada integrante consiste en el trabajo de lo que se denomina “ayuda mutua”, esto es la participación en la obra de construcción de las viviendas en concreto, donde cada integrante tiene asignada una función que debe cumplir semanalmente por una cantidades de horas prescriptas también; además de esto se debe participar de las asambleas donde se discuten los temas que atañen a la cooperativa y que permitirá llevar adelante el objetivo. En estas asambleas se evalúan la participación de cada cooperativista, los mismos compañeros se asignan entre ellos un puntaje por su desempeño y participación, que luego de terminada la construcción les dará algún beneficio en la elección de la parcela que será su futura vivienda. Esta es una solución posible para evitar los free riders u oportunistas que participan de una acción colectiva si reciben incentivos selectivos. Asimismo se incrementa la “posibilidad de victoria” ya que se necesita del buen desempeño de todas las funciones para garantizar el cumplimiento del objetivo buscado.
    3- C- A partir del golpe de estado del año 1976 se produjeron modificaciones estructurales en la sociedad argentina que se profundizarían en la década de los noventa con el gobierno menemista. Las medidas adoptadas para desarticular el rol del Estado como privatizaciones, flexibilización de los contratos de trabajo, entre otras, produjeron consecuencias inéditas en la historia argentina: gran cantidad de quiebras de pequeñas y medianas empresas, aumento del desempleo llegando a niveles inimaginables, aumento del empleo informal, deterioro de la economía, endeudamiento creciente. En este contexto surgieron diferentes movimientos que canalizaron los reclamos, como por ejemplo piquetero o movimientos de desocupados. Estas nuevas organizaciones representaron a los nuevos actores sociales surgidos del contexto crítico de la década, que se encontraban incapacitados de llevar adelante sus reclamos por las estructuras tradicionales como sindicatos.

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Texto de apoyo Unidad V- Aproximaciones al análisis de clase y los antagonismos en las sociedades latinoamericanas contemporáneas

 2 Links para la bibliografía Unidad 5   https://drive.google.com/drive/folders/1fFl4eZkp5OLyNMZZslu7sR1PMLY8p66z?usp=sharing https://drive....